viernes, 2 de diciembre de 2011

El verdadero vigilante

Un pequeño vistazo no le cae mal a nadie.
Muchos probablemente nos hemos puesto a pensar una vida perfecta, donde todo funciona bien y la armonía es el motor de impulso diario. Seguramente nos imaginamos los mejores escenarios: Un trabajo con pocas horas y mucho sueldo, un matrimonio ideal, hijos prodigio, una casa "decente"... En fin, un paraíso terrenal.

Aunque muchas veces no caemos en la cuenta que toda la perfección no es precisamente toda la satisfacción. Vivimos en un espacio donde todo debe tener un contraste para entender la verdadera naturaleza de las cosas, en donde sin ninguna otra opción, las cosas se deben confrontar, es así cuando algo adquiere su verdadero valor. Lo bueno choca con lo malo, pero sin malo no se conocería la naturaleza de lo bueno, y por ende, no se le podría nombrar.

De este modo funcionamos los humanos, nos confrontamos a diario para entendernos y comprender la naturaleza propia. Vivimos observados día con día, así es, observados por nosotros mismos, cuidando cada paso que damos en un mundo en el cuál nos toca estar, porque si fuera lo contrario, simplemente no estaríamos aquí.






Truman: Un hombre verdadero en un mundo irreal.Todo un mundo dentro de un programa de televisión "The Truman Show".

"Buenos días... y por si no volvemos a vernos, ¡buenos días, buenas tardes y buenas noches!"... La mejor frase para comenzar el día.

Truman Burbank (Jim Carrey), ha estado frente a las cámaras aún antes de nacer, aunque no es consciente de este hecho. La vida de Truman es filmada a través de miles de cámaras ocultas, las 24 horas del día y es transmitida en vivo a todo el mundo, permitiendo al productor ejecutivo Christof captar la emoción real de Truman y el comportamiento humano cuando se pone en determinadas situaciones. Truman habita en Seahaven, el más grande "set de filmación" construido bajo una cúpula gigante y poblado por actores de la serie y del equipo, con matices de perfección y todo lo que "hemos deseado" (aunque no es meramente lo que necesitamos). Esto permite a Christof controlar cada aspecto de la vida de Truman, incluso el clima. Para evitar que Truman descubra su falsa realidad, Christof ha utilizado todos los medios para anular su sentido de exploración, incluyendo "matar" a su padre en una tormenta en un viaje de pesca para infundir en él miedo al agua. Sin embargo, pese al control de Christof, Truman ha sabido comportarse de maneras inesperadas, especialmente enamorándose de un extra, Sylvia, en vez de Meryl, la actriz destinada a ser su esposa.

En la película, durante el trigésimo año de emisión de "El Show de Truman", Truman descubre hechos que parecen fuera de lugar. Estos acontecimientos hacen que Truman comience a preguntarse acerca de su vida, dándose cuenta de que gran parte de la ciudad parece girar en torno a él.

Una noche, Truman consigue escapar del sótano sin ser detectado a través de un túnel secreto, lo que obliga a Christof a suspender la emisión del show por primera vez en la historia. Esto provoca un aumento de la audiencia, con muchos espectadores, incluyendo a Sylvia, el parteaguas entre el mundo real y la "vida perfecta".

Como ve que va a escapar de su mundo, Christof habla directamente a Truman tratando de convencerlo de quedarse, argumentando que no hay más verdad en el mundo real que la que existe en su propio mundo artificial. Truman, después de pensarlo un momento, se inclina ante su público, y atraviesa la puerta hacia el mundo real.





¿Que tan perfecto es "nuestro mundo perfecto"?
El argumento de la película esconde un trasfondo de desconfianza, un reflejo del clásico miedo a ser observado.
Muestra el mundo de Truman como una especie de Gran Hermano bestial (aunque realmente menos que en 1984 de Orwell) en el que absolutamente todo, incluso la propia familia del protagonista, es falso, planeado; todas las experiencias de su vida son creadas intencionadamente para condicionar su forma de ser.

Truman no es más que el objeto de un cruel experimento en el que no se deja nada al azar. Los protagonistas condicionan a Truman mediante los miedos y la culpa (como lo que se refleja en Limbo: la automutilación).

Se podría decir que la película es una adaptación de la alegoría de la caverna de Platón (el salir a la luz y ver que realmente la imaginación crea muchos escenarios que nada tienen que ver con lo que existe y que no es tan malo lo que esta afuera), donde Truman es el prisionero de por vida que no conoce otro mundo más que la proyección del mundo real, el escenario que se ha puesto frente a él.

Podemos encontrar relación con el escepticismo local que inaugura la filosofía de Descartes el cual señala la imposibilidad de conocer algo con absoluta certeza ante la posibilidad de la existencia de un genio maligno, Hipótesis del genio maligno, o dios engañador que controla y engaña todos nuestros razonamientos, tal relación se puede encontrar de manera similar en la película Matrix.

Meramente se trata de un autodescubrimiento, observar más a detalle lo que sucede alrededor, y que la vida no es perfecta por lo que podamos tener, sino por el hecho de experimentar día con día y así obtener nuestra propia experiencia. Todo es percepción, explicación y entendimiento. Acción - reacción. Nada se puede prever ni predecir.




Nada viene de la nada.
La película presenta, en segundo plano o disimuladamente, varios elementos simbólicos que tienen un significado acorde con el mensaje en general:

*El nombre Truman es homófono en inglés a True man, que se traduce como "Hombre verdadero", en alusión a que es lo único real en un mundo ficticio.
*La ciudad en la que está ambientada la acción se llama Seaheaven, que en inglés significa "Paraíso en el mar".
*El lema de la ciudad, como se puede ver en el arco de entrada, es "Omnis pro uno" que en latín se traduce como "Todos para uno", en referencia a que todo el mundo ha sido construido para uno solo, Truman.
*El director y creador del show es conocido como Christof, este es una abreviación de Christopher que significa "El que lleva al mesías (Cristo)", en alusión a que es él el que dirige y manipula la vida del héroe, como se refiere varias veces a Truman. Actuando como el "Gran Hermano", todo un ser (o un sistema infalible) que nos observa... o eso creemos.




Alguien nos vigila...
Aunque el hecho de pensar que alguien pudiera vigilar nuestras vidas las 24 horas se nos hace aterrador, el morbo es mayor y seguimos pensando en cuando pudiera suceder eso, por tanto, muchos escritores de novelas distópicas han entrado hasta nuestras entrañas y saca nuestros pensamientos más dominantes... El control total.

Algunas novelas que pueden ser interesantes para reforzar (o deformar) nuestra concepción de "perfecto" pueden ser:

* 1984 - George Orwell. Una novela de totalitarismo absoluto. Te hará dudar de la humanidad.
* Limbo - Bernard Wolfe. Una historia donde no meramente lo que pensamos puede ser la solución correcta.
* A Clockwork Orange - Anthony Burgess. Más que ser observado, nos lleva a pensar que toda acción trae una reacción.

Son pequeñas recomendaciones para poder comenzar a cuestionarte algunas cosas de porqué las cosas son como son y no de otra manera, porque si fueran distintas no serían como son ahora.



El hecho de poder decir "Dios creo un mundo tan perfecto que es capaz de funcionar sin él", el pensar que aunque haya una fuerza superior, o todo sea "acción - reacción", el único vigilante minucioso está en nosotros.

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